CÓMO TRAMITAR UN UNICORNIO

En varios artículos y en su libro “Cultura libre de estado” (Traficantes de Sueños, 2016), el investigador cultural Jaron Rowan define como unicornios esas nuevas prácticas, paradigmas, espacios y redes que, en cultura, van más allá de lo probable y lo posible y se mueven en el marco de lo deseable y lo extraordinario. Estéticas audaces que escapan del imaginario de lo político y que abren nuevos mundos posibles, todavía por explorar. La cultura, con frecuencia, queda fuera de las lógicas generales de la gestión de lo público. Fórmulas de contratación, regulación del uso del espacio público, mecánicas de gestión de espacios, criterios para la concesión de ayudas y subvenciones… se han convertido en los últimos tiempos en constantes caballos de batalla para los/las gestores/as culturales municipales, que teniendo que afrontar las nuevas realidades y desafíos de la cultura, se encuentran a menudo bloqueados por la falta de marcos reguladores específicos, o al menos de una cierta “jurisprudencia” clara que les sirva de orientación a la hora de atenderlos.

Cartel unicornio

Hablamos, por ejemplo, de la reivindicación de la participación ciudadana en la gestión real de lo público; de los procesos de empoderamiento que han dado lugar a la aparición de innumerables espacios culturales, creativos y sociales auto-gestionados. La postura de las instituciones, al menos en el ámbito de la gestión cultural pública, no puede limitarse a negar. Muchas de estas iniciativas son, objetivamente, de interés público, y están abriendo nuevas puertas a la participación de la ciudadanía en el hecho cultural. Las administraciones públicas, y más en concreto las áreas de cultura, tienen la obligación y la responsabilidad de encontrar respuestas que no sólo permitan que estos proyectos salgan adelante y puedan tener continuidad y estabilidad, sino que abran marcos de colaboración entre lo público y estas nuevas formas de entender la cultura.

Atendiendo a esta realidad, y a la certeza de que estas dificultades son comunes a la mayoría de administraciones públicas,  se celebra en Zaragoza los días 6 y 7 de abril de 2017, el encuentro Cómo tramitar un unicornio, en el que  establecer marco de diálogo estable a tres bandas, entre gestores/as culturales públicos, agentes culturales que están generando ese nuevo contexto, y diferentes especialistas del ámbito jurídico y administrativo, públicos y/o privados, para poner en común estos desafíos y tratar de abordarlas juntos, con el objetivo de definir un escenario común claro capaz de darles cabida y reconocimiento.

Nadie dice que estemos ante algo novedoso, excepcional, ni será la primera ni la última vez: alguien tuvo que idear en algún momento, por ejemplo, la excepcionalidad artística en la contratación pública para responder a una problemática concreta del sector. Y seguramente, en pocos años estaremos de nuevo tratando de dar respuesta a otros retos y desafíos. Este encuentro quiere ser, por tanto, un encuentro con carácter muy práctico que aspira a ofrecer respuestas, elaborando un documento marco que sirva a jurídicos, gestores públicos y políticos a la hora de darles cabida, es lo que denominamos el Documento de Zaragoza.